Ponchos tejidos en telares aymaras y mapuche, piezas talladas en roble maulino y sombreros creados bajo técnicas heredadas por seis generaciones familiares. Desde este 7 al 10 de mayo, el Centro de Extensión del Campus Oriente UC se transforma en una vitrina de estas y más muestras del patrimonio artesanal chileno con una nueva edición de la Feria de Invierno Artesanía UC.
La instancia, organizada por el Programa de Artesanía de la PUC, reúne a 37 artesanas y artesanos provenientes de 13 regiones del país, quienes exhiben trabajos en textiles, cestería, madera, cuero y otras disciplinas tradicionales y contemporáneas.
Un panorama para el Día de la Madre y dar la bienvenida al invierno
La feria convierte el Campus Oriente en un refugio del patrimonio inmaterial vivo. Además de posicionarse como una alternativa para encontrar regalos con identidad para el Día de la Madre, la feria busca convertirse en un espacio de difusión y reconocimiento para oficios que enfrentan dificultades para mantenerse vigentes.
El evento reúne expresiones de artesanía indígena, rural, contemporánea y mestiza, buscando que la experiencia también tenga un componente pedagógico y que pueda convertirse en una experiencia cultural donde los visitantes conozcan las historias, territorios y comunidades detrás de cada oficio.
“Somos universidad, entonces quien viene acá puede hacerse una idea de esta manifestación cultural y de cómo aparece en todo Chile de maneras tan distintas”, explicó la directora del Programa Artesanía UC y curadora de la feria, Elena Alfaro.

La idea de crear una edición invernal surgió después de los 50 años de la feria internacional de artesanía que se realiza en el lugar. El objetivo era abrir nuevos espacios de comercialización en una época que suele ser compleja para el sector: “El invierno es un periodo complicado para los artesanos. La artesanía tiene mucha relación con los ciclos naturales: en un momento se recolecta, en otro se procesa, en otro se transforma la materia prima y en otro se vende”, explicó Alfaro.
El legado de la histórica fábrica de sombreros Girardi
Entre los expositores está Andrea Calvo, sombrerera y sexta generación de una familia ligada históricamente a la fábrica Girardi, emblemática empresa chilena que se fundó en 1897 y cerró en 2020.
Calvo trabajó en la fábrica desde 2012 hasta su cierre y decidió continuar el oficio desde una escala completamente artesanal con su proyecto “Honra”, una propuesta que mezcla patrimonio, sostenibilidad y diseño contemporáneo. “Más que por seguir un legado familiar, mi interés nació de rescatar el patrimonio cultural que existe en el oficio de la sombrerería a través del legado de Girardi”, explicó.
La artesana cuenta que uno de sus principales objetivos es evitar que el sombrero quede asociado únicamente a generaciones mayores y volver a acercarlo a públicos jóvenes. “Poder continuar todos estos saberes que vienen de seis generaciones atrás, pero también explorar mi propia creatividad y trabajar piezas más contemporáneas que reencanten a las nuevas generaciones para usar sombreros”, afirmó.

Oficios tradicionales que buscan sobrevivir
El cierre de la histórica fábrica Girardi no solo marcó el fin de una empresa familiar, sino que también es el reflejo de las dificultades que enfrentan múltiples oficios en el país. “Fabricar en Chile, trabajar, vender y vivir de eso es algo lamentablemente muy difícil”, comentó Calvo.
Actualmente, Andrea apuesta por darle a su trabajo un distintivo de originalidad, creatividad y sostenibilidad. Trabaja reutilizando descartes de fieltro provenientes de la antigua fábrica Girardi, materiales que pasan por procesos de restauración que pueden tomar entre 20 y 25 horas por pieza.
La fundadora de “Honra” reconoce que el legado de su familia influyó en su marca, pero que busca hacer algo diferente, buscando e innovando en nuevas maneras de reencantar a chilenos y chilenas con los sombreros, que alguna vez abundaban por las calles del país. “Para mí es muy importante tener mi propia voz, tener mi propia visión. Honra tiene mucho que ver con Girardi, pero es algo distinto”, señaló.
Lo que espera destaque a su producto es la artesanía detrás y los procesos que van desde la cosecha de trigo o la recolección de fieltro hasta la confección de los sombreros. “Mi propuesta tiene que ver mucho en cómo trabajar con los pilares de la sostenibilidad, poder trabajar la trazabilidad de un producto, en este caso un sombrero, ojalá desde la materia prima hasta el producto final.”

Artesanía, memoria y transmisión femenina
La feria también pone énfasis en el rol de las mujeres en la transmisión de los oficios tradicionales. Muchas de las técnicas presentes en esta edición sobreviven gracias a conocimientos heredados entre abuelas, madres e hijas.
“La artesanía en Chile es un sector altamente feminizado”, explicó Alfaro. “Muchas mujeres hacen artesanía porque les permite cuidar niños, atender la casa y seguir desarrollando su oficio”, agregó.

Talleres y actividades familiares
Además de la exposición y venta de distintas artesanías, el evento contempla talleres gratuitos, visitas guiadas a la Casa Violeta Parra, recorridos por el Aula de Arte y Artesanías UC y actividades familiares junto a Museo Artequin y Duoc UC.
La Feria de Invierno Artesanía UC es de acceso gratuito y se realizará entre el 7 y el 10 de mayo, de 11:00 a 19:00 horas, en el Centro de Extensión Campus Oriente UC, ubicado en Providencia.
La idea es que incluso quienes no compren puedan acercarse a los oficios y entender el valor cultural detrás de cada creación. “Comprar artesanía es una acción de salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial”, afirmó la directora del programa.
Y añadió: “Pero si no pueden comprar, que vengan igual. Queremos que sea una experiencia transformadora”.
Fuente The Clinic










