“Podría potenciar la atención primaria”: Científicos chilenos validan examen de sangre que permite detectar Alzheimer de forma temprana

Un equipo de investigadores del centro BrainLat de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) acaba de abrir una puerta decisiva para el futuro de la salud pública al entregar la primera evaluación sistemática sobre el uso de biomarcadores sanguíneos en la población local. El estudio, publicado en la revista Nature Aging, demuestra que un simple análisis de sangre es capaz de identificar proteínas clave para distinguir entre el Alzheimer y la demencia frontotemporal con un desempeño robusto.

Este hito es fundamental porque, hasta ahora, casi toda la evidencia sobre estos exámenes provenía de Europa o Estados Unidos, países con realidades biológicas muy distintas a las nuestras. El trabajo establece además una base técnica para que los países con recursos limitados puedan desarrollar sus propias guías clínicas y ofrecer una detección más equitativa.

Para los investigadores Ariel Caviedes y Felipe Cabral, autores principales del artículo, el hito radica en que Latinoamérica deja de ser solo un territorio que recibe ciencia externa para convertirse en un espacio que genera su propia evidencia científica.

BrainLat

La investigación sobre el Alzheimer

Claudia Duran-Aniotz, autora senior del estudio y codirectora de BrainLat, explicó a The Clinic que “estos hallazgos respaldan el potencial de los biomarcadores sanguíneos como una herramienta de apoyo diagnóstico accesible, mínimamente invasiva y más equitativa. Especialmente en nuestra región, donde el subdiagnóstico sigue siendo alto y el acceso a especialistas y a tecnologías diagnósticas avanzadas es limitado. Al acercar herramientas biológicamente informadas a contextos clínicos más rutinarios, este enfoque podría ayudar a reducir brechas diagnósticas históricas en América Latina y acercar el diagnóstico de precisión a sistemas de salud más diversos y con menos recursos“.

También detalló que “la investigación se realizó en el marco del consorcio latinoamericano ReDLat, una red regional que integra centros de investigación en Chile, Argentina, Brasil, Colombia, Perú y México. El estudio incluyó a 605 participantes, entre personas cognitivamente sanas y pacientes con enfermedad de Alzheimer y demencia frontotemporal. La recolección y el análisis de datos se desarrollaron durante varios años e integraron evaluaciones clínicas, neuropsicológicas, de neuroimagen, genéticas y biomarcadores en sangre bajo protocolos estandarizados en los distintos centros participantes“.

Con respecto al estudio, agrega que “mide biomarcadores clave de la enfermedad en sangre, incluyendo proteínas amiloides (Aβ42/Aβ40), proteínas tau fosforiladas (p-tau217 y p-tau181) y marcadores de neurodegeneración como la cadena liviana de neurofilamento (NfL), lo que permite una evaluación menos invasiva, más accesible y potencialmente escalable

“El Alzheimer y la demencia frontotemporal presentan firmas biológicas distintas en sangre”

La codirectora de BrainLat indicó que “este estudio muestra que los biomarcadores en sangre permiten diferenciar y clasificar adecuadamente a los pacientes con alta precisión: 83% en enfermedad de Alzheimer y 88% en demencia frontotemporal (…) El estudio también mostró que la enfermedad de Alzheimer y la demencia frontotemporal presentan firmas biológicas distintas en sangre”.

“Estos biomarcadores reflejan procesos biológicos subyacentes de la enfermedad y pueden alterarse antes de que los síntomas clínicos sean plenamente evidentes, lo que refuerza su promesa para una detección más temprana, una mejor estratificación del riesgo y una identificación más precisa de personas que podrían beneficiarse de seguimiento o intervenciones oportunas“, añadió.

Junto con eso, destaca que “su implementación podría potenciar la atención primaria como un punto estratégico para la detección temprana, la reducción de retrasos diagnósticos, la disminución de la incertidumbre diagnóstica y la derivación oportuna de pacientes hacia niveles de mayor complejidad. Este examen podría incorporarse como una herramienta de tamizaje o triaje en atención primaria, especialmente en personas con sospecha de enfermedad de Alzheimer o demencia frontotemporal, facilitando una derivación oportuna a evaluación especializada”.

“Su uso permitiría identificar qué pacientes requieren estudios más complejos y costosos, optimizando recursos y reduciendo los tiempos de diagnóstico. Como se trata de uno de los primeros estudios de esta magnitud en la región, aún se requiere validación adicional, particularmente en etapas más tempranas como el deterioro cognitivo leve”, recalca.

Fuente The Clinic

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *