Lo que parecía un deporte lejano para adultos mayores hoy se convierte en rutina, desafío y comunidad para quienes buscan mantenerse activos y sanos. La iniciativa nace del centro deportivo Gaman, que impulsa clases de CrossFit -tradicionalmente asociado a personas jóvenes y deportistas de alto nivel- adaptadas a las capacidades y necesidades de mayores de 60 años, combinando ejercicio, prevención y comunidad en una tendencia que crece a nivel internacional.
Según explicó Pablo Lewis Escobar, director deportivo del recinto, el objetivo es mejorar la independencia funcional y la calidad de vida de los participantes, permitiéndoles que “puedan levantarse con facilidad, subir escaleras, cargar objetos o mantener el equilibrio sin dificultad”, indicó.
Crossfit para adultos mayores: “Para incorporarse simplemente hay que tener las ganas”
Lewis Escobar señala que “el CrossFit adaptado les devuelve un espacio activo, social y motivador” a los adultos mayores, y que para incorporarse a las clases lo único necesario es “simplemente tener las ganas de realizar actividad física, que quiera desafiarse a aprender cosas nuevas y que por supuesto no tenga ninguna patología médica asociada que le impida realizar ejercicio”.
Las clases incluyen evaluaciones iniciales para medir fuerza, resistencia, movilidad y antecedentes médicos, lo que permite ajustar los ejercicios a cada persona. La recomendación es asistir al menos dos veces por semana.
Más allá de lo físico, el programa también apunta al bienestar emocional. “Al entrenar en grupo, los adultos mayores se sienten acompañados, motivados y reconocidos”, agregó Lewis.

La iniciativa responde a una tendencia global. Países como Estados Unidos, Canadá, Australia y diversas naciones europeas han incorporado programas de CrossFit adaptado como parte de estrategias de envejecimiento saludable. Desde Gaman destacan que esta modalidad representa una innovación frente a las alternativas tradicionales como yoga o pilates, al integrar fuerza, coordinación y resistencia en una misma práctica.
Los resultados, aseguran, han sido positivos: mejoras en la condición física, mayor autonomía y un impacto significativo en la autoestima de los participantes, por lo que han tenido una buena recepción y un gran número de inscritos.
Fuente The Clinic










