Tamara Muñoz, autora del libro “Sana tu relación con el dinero”: “Las mujeres no hablamos de plata, nos da vergüenza”

Me sobra mes al final del sueldo, pero es terrible porque me pasa todos los meses. Me falta dinero. No sé si no tengo un hábito, me falta cultura financiera o qué. Quizás es todo eso junto, pero siempre termino ocupando la tarjeta de crédito y es una espiral de la que no puedo salir”, confiesa Ana, quien a sus 26 años aún no encuentra el equilibrio financiero. Eso pese a vivir sola hace años.

Ana admite que no habla sobre dinero porque le enseñaron que es poco educado hacerlo, que es de mal gusto. Tampoco se preguntó, hasta ahora, si era necesario ahorrar o mucho menos. “Ahora estoy tratando de seguir este método japones, Kakebo, de ahorro a ver si me resulta. Espero que sí”, afirma.

A eso apunta Tamara Muñoz con su nuevo libro. Que las personas, sobre todo mujeres, puedan descubrir un equilibrio entre los gastos y el dinero que reciben. “Todo parte porque yo comencé hace ocho o nueve años como tarotista y como astróloga. En ese camino, comencé a darme cuenta que las mujeres preguntaban mucho por plata y la respuesta no está en una lectura de tarot. La respuesta está en un trabajo interno con respecto a tus hábitos con el dinero. Yo comencé el 2018, el 2020-2021 di origen a mis primeros talleres de mentalidad financiera, emociones y dinero que finalmente se convirtió en este segundo libro”, explica a The Clinic.

tamara muñoz

Sobre el nacimiento de su libro, recalca que éste se gestó “porque siento que las mujeres no hablamos de plata, nos da vergüenza. La verdad que era uno de los grandes interrogantes de las mujeres y por eso lo escribimos en clave femenina. También empecé a ver que muchas de ellas eran mujeres cultas, tenían cursos de educación financiera y aún así siguen en un bucle de ‘reviento la tarjeta’”.

La relación del dinero y las carencias

—Al comienzo del libro dices que sufriste muchas carencias de pequeña y eso provocó tu relación poco sana con el dinero. ¿Cómo alguien que está recién trabajando, que está recibiendo su primer sueldo puede darse cuenta que está creando una relación poco sana con el dinero?

—Bueno, lo primero es la relación que tenemos con la vida que nos queremos dar y con el ahorro. Yo me di cuenta que en mi cabeza el ahorro no existía, que yo solo quería gastarme todo el sueldo. Entonces yo le diría que esta lógica que dicen los mentores de finanzas de que ahorres el 10%, el 20% es súper importante. Si tú sientes que no puedes ahorrar nada, algo pasa.

Desde nuestras carencias o desde la programación que tenemos, nuestra mente que viene de nuestro pasado, infancia, tomamos esas decisiones financieras. Entonces, lo primero sería eso, como la primera bandera roja para mí es como no puedo ahorrar, no sé ahorrar, no quiero ahorrar, y ver el ahorro y la inversión como regalarnos calma, que lo digo harto en el libro. Finalmente el dinero es calma, es paz.

Lo segundo que le diría a esa persona es que diseñe una vida de acuerdo al dinero que gana, no al dinero que el banco le presta. Porque el dinero que el banco nos presta es siempre plata cara. Claro, puedo darme un gustito con la tarjeta, yo creo que todo Chile lo hace, pero cuando se vuelve una constante de vida y el banco me quita en el fondo como la paz, la cuota de la tarjeta me quita la paz, ahí entramos en un problema. A mí me empezó a pasar que yo veía la línea de crédito como una extensión de mi sueldo y eso siempre va a terminar mal, la verdad.

—También hablas que una relación poco sana te llevó a estar en un hoyo financiero. Con respecto a eso, ¿Cuáles fueron las señales que te hicieron darte cuenta que estabas cometiendo una serie de errores?

—Me demoré en darme cuenta y hablando con cientos de mujeres que son mis consultantes de tarot y astrología está esta constante. Estoy en una relación penca, no me cunde la plata, no sé decirle que no a mis amigas cuando salen, me sumo a todos los cumpleaños, no sé decir que no. Entonces, me empecé a dar cuenta que había un correlato entre no poner límites, hago cualquier cosa para sentirme querida y relacionarme mal con la plata. Me habría encantado haberme dado cuenta de eso rápido, pero me di cuenta yo creo que los últimos dos años de relación, cuando llevaba seis años ya con esta persona y empezó a pedirme plata que no me pagaba nunca.

Por eso pongo mucho sobre la mesa la lógica del amor propio, porque finalmente cuando nos vamos muy a lo profundo, nuestro tiempo, nuestra energía es plata. Estás en tu trabajo, das tu tiempo, tu energía, tu talento a cambio de tu sueldo mensual, y si yo después llego y me gasto ese sueldo en cualquier tontera, o me lo gasto en una salida con mi pareja todo el tiempo yo financio esa relación, en el fondo estoy pagando porque me quieran y eso es bien triste.

Me va súper bien como profe, tenía buenos cupos, pero claro, después empecé a cachar que este gallo era súper flojo, se echaba todos los ramos, no tenía para cuándo terminar la carrera, yo terminé la carrera, me fui a vivir sola, este gallo seguía donde mismo, pero me hacía la tonta porque quería que me quisieran.

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Carlos Rodríguez – The Clinic

“Somos una sociedad que paga mucho por aparentar”

—¿Cuánto tiempo duró tu caos financiero antes que pudieras ordenarte y quedar al día?

—Harto tiempo. Después que terminé con mi ex, yo creo que unos cuatro años, pero el emprender lo aceleró, así que ahí hago el empalme con Negocios Abundantes porque yo era empleada, tenía un sueldo, entonces como cuatro años estuve en la bicicleta de tengo este sueldo, me alcanza para pagar esta cuota, pero cuando emprendí empecé a tener harto dinero extra. Con ese dinero extra pude ir como prepagando cuotas, etcétera. Emprender para mí fue una llave súper grande, disparar un techo financiero que yo no tenía, pero fueron como cuatro años.

—¿Sientes que hay patrones culturales en Chile que provocan estos desórdenes financieros de la gente?

—Totalmente. Primero la enorme facilidad de endeudamiento que hay, que ya no tiene que ver solo con la facilidad que nos da la banca, sino con que hemos naturalizado el tarjetazo, el ‘pa eso trabajo’, que no está mal, pero si lo hago siempre algo pasa. También creo que somos una sociedad que paga mucho por aparentar. Otro patrón cultural creo que tiene que ver con que no hablamos de plata y bueno, ni hablar de las brechas culturales asociadas a que las mujeres no hablan de plata, a que las mujeres ganamos menos y gastamos más. Y ahí ya yo dije, no, hay que escribir un libro.

—Una persona que como que está, no está llegando a fin de mes, ¿Cómo puede empezar a sanar esa relación con el dinero? ¿Cómo puede empezar como a ordenarse?

—El primer paso es preguntarse por qué está pasando eso. ¿Está pasando porque estoy ganando muy poquito? ¿Está pasando porque estoy arreglando un condoro financiero que lleva años? Veo muchas clientas que dicen que no les alcanza porque pagan un crédito de 400 lucas. Entonces un error que lleva mucho tiempo arreglando, primero ver por qué pasó, por qué no he logrado generar dinero de otra manera o qué pasó que estoy arreglando un problema financiero que lleva mucho tiempo y que se come gran parte de mi ingreso.

¿Pasó porque en verdad no encontraba un mejor trabajo?, ¿Pasó porque no he logrado generar dinero de otra manera, o pasó porque estoy arreglando un problema financiero que lleva mucho tiempo y que se come gran parte de mi ingreso? Lo segundo, cuando uno está en esa situación de desesperanza se activa nuestro sistema nervioso poniéndonos en desregulación total y es muy difícil que aparezca la creatividad de decir ‘ voy a vender almuerzos en la pega’. Ese nivel de creatividad aparece cuando nuestro sistema nervioso está más en calma y ahí la meditación juega un rol súper importante.

A veces estar a merced de que me salga una mejor pega es un poco desesperante porque no depende de nosotros. Entonces siempre hago la invitación a hacer algo que dependa ojalá de ti, buscar si es que puede hacer algún pololito, algo freelance.

Fuente The Clinic

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