Una madre y su hijo trabajaron durante cinco años para levantar Niu Lai, una película animada hecha por ellos mismos. Tras un desastroso estreno, las críticas y burlas en redes sociales despertaron la curiosidad del público y terminaron convirtiéndola en un inesperado fenómeno de taquilla en China.
Pero las burlas en redes sociales terminaron convirtiéndola en uno de los fenómenos cinematográficos más inesperados del año.
Prácticamente todo el trabajo lo hicieron entre ambos. Xin asumió tareas como la dirección, modelado, animación, iluminación y montaje, mientras que su madre se encargo del guión, las voces y la música. Los dos también interpretaron a los personajes.
El resultado fue una cinta de 86 minutos, protagonizada por un ternero y ambientada en un extraño universo onírico.
El filme llegó a los chines de China el pasado 5 de agosto sin una gran campaña publicitaria y el resultado inicial fue el esperado. Durante sus primeros diez días recaudó 7.700 yuanes, es decir, poco más de mil dólares, y vendió menos de 300 entradas.
Pero entonces vino lo inesperado. Trozos de la película comenzaron a vitalizares en las redes sociales chinas, como bromas. Su animación básica, los precarios guiones y la peculiar narrativa provocaron burlas que miles de usuarios comenzaron a preguntarse lo mismo: “¿realmente puede ser tan mala?”.
La gente comenzó a ir en masa a los cines a comprobarlo y termino transformándose en un fenómeno viral. En tan solo días, la recaudación superó los US$ 2 millones y continuo creciendo hasta superar los US$ 4 millones, según cifras reportadas esta semana.
Tal fue el fenomeno, que incluso llegó a disputar posiciones de la taquilla china con superproducciones como Spider-Man: Brand New Day y La Odisea.
Fuente: The clinic









