Hay un tipo de persona que no puede empezar su día sin tomar una taza de café y que a lo largo del día repite la dosis como si se tratara de un tratamiento para poder enfrentar las vicisitudes de la vida. Pero un estudio plantea que ese brebaje, irresistible para algunos, no tan solo serviría para dar ánimos o despertar a quien lo consumo, sino que también ayudaría a disminuir el riesgo de desarrollar demencia.
Se trata de un estudio en donde se monitoreó a más de 130.000 personas por 43 años. En ese análisis, los investigadores aseguran que quienes bebieron entre dos a tres tazas de café durante décadas tuvieron menos probabilidades de desarrollar demencia en comparación con alguien que nunca bebió café o alguien cuya opción era el descafeinado.
Según detalla The New York Times, el estudio fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estadios Unidos y no distinguía entre tipos de demencia. Junto con eso, la correlación del consumo de cafeína se mantuvo independencia si las personas tenían factores de riesgo de alzhéimer u otras enfermedades similares.
Siguiendo los granos de café
Los investigadores hicieron un seguimiento de los participantes en dos estudios. Las mujeres en el Estudio de Salud de las Enfermeras y los hombres en el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud. Los participantes, que al principio solían tener entre 40 y 50 años, recibieron encuestas sobre dieta, salud y estilo de vida. Durante ese tiempo, del total de participante, 11.033 desarrollaron demencia, documentada con certificados de defunción o diagnósticos médicos.
Según los resultados de la investigación, en comparación con quienes prácticamente no consumían cafeína, quienes bebían entre una y cinco tazas de café con cafeína tenían un 20% menos de riesgo de demencia. Por otro lado, quienes bebían al menos una taza de té con cafeína al día tenían un 15 por ciento menos de riesgo.
En ese sentido, también señalaron que la cafeína podría proteger la salud cerebral de las personas porque contiene componentes que reducen la neuroinflamación o ayudan a la función vascular. Dicho estudio también sugiere que esta bebida mejora la sensibilidad a la insulina, protegiendo contra la diabetes, un factor de riesgo de demencia.
Fuente The Clinic










