Todas las noches, para miles de personas algo que debería ser una mera rutina se transforma en una verdadera tortura. El insomnio es un malestar cada vez más común entre los chilenos, que agotados por el trabajo, el estrés y los altos niveles de ruido de las principales ciudades luchas por conciliar el sueño.
Según Leonardo Serra, neurólogo jefe del centro de Trastornos del Sueño de Clínica Alemana, “lamentablemente la salud de sueño de los chilenos no es muy buena”.
“Estudios de la Sociedad Chilena de Medicina del Sueño han demostrado que 20% de los chilenos tienen lo que se llama insomnio crónico, o sea que más de tres veces a la semana tienen dificultades ya sea para conciliar el sueño, mantenerlo o lograr un sueño poco reparador por al menos tres meses o más”, añade.
Pero como una afortunada excepción, hay quienes logran quedarse dormido con solo poner la cabeza en la almohada. Aunque Serra explica que incluso eso podría ser el reflejo de problemas en el sueño. “Se considera normal que un adulto se duerma entre 10 a 30 minutos”, y dormirse más rápido que eso “podría reflejar mucha necesidad de dormir”.
El neurólogo agrega que “habitualmente tiene que ver con que en forma regular estoy durmiendo menos de lo que necesito y mi cuerpo trata de ponerse rápidamente al día, pero también puede estar reflejando que tengo alguna condición de sueño que genera que sea de mala calidad, por ejemplo, puedo estar roncando y haciendo pausas respiratorias y aunque yo duermo muchas horas ese sueño no es reparador y por eso mi cuerpo aprovecha cada segundo que le doy para dormir y en fondo caigo rápidamente rendido donde sea y cuando sea”.
Los factores para mejorar la calidad del sueño
Para intentar mejorar la higiene del sueño para quienes tienen problema para dormir, el neurólogo recomienda cuidar cosas que para el resto de la gente pueden ser absolutamente intrascendentes, como “limitar el consumo de café, por ejemplo, o cualquiera de sus formas, mate, bebidas cola, bebidas energéticas, etcétera, hasta la hora del almuerzo”.
Serra apunta también a “evitar el consumo de cigarrillos o alcohol en la noche, porque también echan a perder el sueño. No acostarse con el estómago muy vacío o al revés, con comida muy pesada. Tener una alimentación balanceada y hacer ejercicio, si es posible, en la mañana y si no, ojalá terminar por lo menos un par de horas antes de acostarse (…), y sobre todo el uso de pantallas hasta muy tarde, celulares, tablets, computadores, estar trabajando hasta última hora, no desconectarme a tiempo, hace que me cueste quedarme dormido y que el sueño que venga después también sea de peor calidad”.
Fuente: The Clinic











