La detención del expríncipe Andrés fue un golpe para la monarquía británica, debido a las acusaciones y la vinculación del hermano del rey Carlos III con Jeffrey Epstein.
Sin embargo, su propia familia se vio envuelta en el escándalo, cuando se dio a conocer que Sarah Ferguson también había mantenido una relación cercana, incluso luego de que el empresario fuera condenado por un delito sexual.
Es por eso que todos buscaron el paradero de Ferguson cuando su exesposo fue detenido, pero según dieron a conocer medios expertos en realeza, la ex duquesa de York se habría internado en una lujosa clínica de Suiza.
El centro de rehabilitación de Sarah Ferguson
El expríncipe Andrés es sospechoso de haber revelado datos confidenciales de su gestión pública con Jeffrey Epstein, el financista fallecido señalado por pedofilia. Sin embargo, su exesposa, Sarah Ferguson, también fue vinculada con el empresario, ya que se descubrieron correos electrónicos y una relación cercana con él, incluso luego de la condena por delito sexual.
Según dieron a conocer desde el Daily Mail, Sarah se marchó a uno de sus lugares confort: la clínica Paracelsus Recovery de Zúrich (Suiza), cuyo valor ronda los 15.000 euros al día (más de 15 millones de pesos chilenos diarios).
El lugar está situado a orillas de un lago, y se especializa por tratar desde adicciones hasta problemas de salud mental, enfocándose en el bienestar del paciente y la paz mental del mismo. “Siempre se siente como en casa en Paracelsus y sabe que allí recibirá cariño y atención, además de un tratamiento médico experto cuando se siente más vulnerable”, aseguró una fuente al Daily Mail sobre la internación de Ferguson.
La ex duquesa sería una clienta recurrente, y no intenta ocultarlo a la prensa. Incluso, llegó a revelar en Telegraph que el mismo centro le abrió las puertas y diagnosticó trastorno por estrés postraumático y trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
La detención del príncipe Andrés llevó a que la esfera de la realeza reaccionara inevitablemente a lo ocurrido. Sus hijas, Beatriz y Eugenia de York, mantuvieron una distancia en todo momento de su familia, sobre todo tras la aparición de las sospechas y acusaciones.
Acorde al Daily Mail, ambas “están en estado de shock” e “inquietas” tras la noticia, pero en ninguna de sus redes sociales emitieron un comunicado o mensaje al respecto. Sobre su madre, tampoco mostraron un apoyo hacia ella, dejando que viaje de la clínica a los Alpes franceses y a los Emiratos Árabes Unidos.
A pesar de haber sido liberado, a solo 11 horas de su detención, la situación de los ex duques de York sigue estando latente entre la monarquía británica y los medios de comunicación.
Fuente BioBioChile











