Un estudio liderado por investigadores de la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health y Harvard University identificó una posible relación entre ciertos tipos de trabajo realizados por madres y una mayor probabilidad de que sus hijos desarrollen trastorno del espectro autista (TEA). La investigación analizó más de 1.700 casos de niños con autismo registrados en Dinamarca durante casi cuatro décadas.
El trabajo, publicado recientemente en el British Medical Journal, revisó nacimientos ocurridos entre 1973 y 2012 utilizando bases de datos nacionales danesas, tanto de salud como de historial laboral. Los investigadores examinaron ocupaciones desempeñadas antes de la concepción, durante el embarazo y en los primeros años de vida de los niños.
Entre las profesiones que mostraron asociaciones más marcadas según el análisis aparecieron áreas vinculadas al transporte terrestre, labores militares y cargos en la administración pública.
También se detectaron algunos patrones en trabajos del ámbito judicial y de defensa durante etapas previas al embarazo y durante la gestación. El estudio observó además que los casos de TEA fueron mayoritariamente en hombres.
Los científicos plantean que algunos de estos empleos podrían implicar exposición frecuente a contaminantes ambientales, como gases de escape, partículas en suspensión, solventes industriales o metales pesados. En el caso de las ocupaciones militares, mencionan riesgos relacionados con el contacto con materiales tóxicos durante entrenamientos y operaciones.
Junto con los factores ambientales, el análisis también apunta al impacto del estrés laboral intenso. Según los autores, las exigencias físicas y psicológicas sostenidas podrían afectar el desarrollo neurológico del feto, incluyendo respuestas inflamatorias y alteraciones hormonales durante el embarazo.
Pese a los hallazgos, el análisis también aclara que no es posible establecer una relación causal directa entre las profesiones de las madres y los diagnósticos de autismo en los niños y subrayan que el trastorno responde a múltiples factores distintos.
Fuente The Clinic










