La periodista Javiera Quiroga plasma los aprendizajes de su popular podcast en un nuevo libro: “Ayudar a sanar el alma es un trabajo demasiado grande”

“Quise generar impacto en las personas desde que tengo uso de razón. Quizás no estaba decidido en qué formato lo haría. Pero siempre supe que no había venido al mundo a pasar desapercibida, sino a ser la protagonista de mi historia”. Así comienza “Máster en resiliencia, Abraza la diversidad“, el nuevo libro de la periodista Javiera Quiroga.

En un poco más de 150 páginas, Quiroga comparte cómo fue su vida, incluyendo una de las partes más difíciles: la muerte de sus padres. Sobre cómo nace la idea de escribir este nuevo libro, Quiroga explicó a The Clinic que “nace de una mezcla de mi historia personal. Con las distintas historias de las personas a las que entrevisto y también a las que no entrevisto. Hablo y converso con todo el mundo y llegué a la convicción que todos lo pasamos bien mal en algún momento en la vida. O lo vamos a pasar mal en algún momento. Lo importante es qué haces tú con eso“.

Ahí literalmente hay dos caminos: echarse a morir o sacudir un poco lo que te pasa y seguir adelante. Me di cuenta hablando con mucha gente, fuera y dentro de mi podcast, viviendo mi historia, que es bien heavy también, que las personas que sacuden y se paran y siguen caminando a pesar de lo que les pasa… es una opción. No es por ósmosis, no es porque la vida hace a algunos más fuertes que a otros. Me di cuenta que había un denominador común en la gente que decide activamente ser feliz a pesar de lo que le pasa. Por eso dije ‘tengo que escribir sobre esto y tengo que plasmarlo. Tengo que contarle a las personas un montón de situaciones con nombre y apellido de cosas terribles que le pasan incluso a los famosos y cómo lo hicieron ellos para salir de ahí’”, añade.

“Hice un libro deliberadamente muy corto”

Javiera Quiroga afirmó que le gusta diferenciar su libro. “Está muy de moda el tema de los libros de autoayuda y como que no cabe uno más en el mercado. Hice un libro deliberadamente muy corto, cosa que lo leas en una hora, dos máximo. Es muy corto, tiene muchos casos con nombre y apellidos que son concretos. Situaciones concretas de gente muy conocida y herramientas prácticas para seguir caminando con optimismo, con alegría y con esperanza a pesar de la adversidad. De cuando el viento no sopla a tu favor. Es por eso que lo encuentro super distinto”.

—En tu libro comentas que te tocó ser cuidadora de tus padres y que ellos fallecen con poco tiempo de diferencia ¿Cómo se logra superar una situación así?

—Estaba viendo un reel que subió alguien de mí. En el 2023 ponte tú, se veía solo mi lado laboral en redes sociales y en una entrevista la periodista me decía ‘estás en tu mejor momento’ y yo estaba viviendo un infierno. No hay una contradicción en que te vaya bien en la pega y que estés pasando por un pésimo momento, pero me acuerdo que en esa época era súper negativa. Todo el rato decía ‘por qué a mí, por qué me tocó vivir esto, por qué a mí me tocaron los dos papás enfermos.

Eso es como una no aceptación de tu de tu realidad hasta que me encontré con el concepto de ‘aceptación radical’. Una vez que tú no rehuyes más tu realidad y dejas de patear la perra dices ‘Ok, esto me tocó a mí y voy a hacer lo mejor que pueda para salir adelante y sobrellevar esto’. Una vez que acepté radicalmente las cosas que me pasaban tuve un cambio de switch”.

“Me puse optimista, sin dejar de sufrir las situaciones que me hacían daño, que me daban pena, que me causaban tristeza. Pero acepté y fui inmediatamente más feliz. También obviamente conversar con muchas personas y darme cuenta que todos sufrimos y todos sufrimos de forma bastante parecida y que no estamos solos en esta vida loca, cruel, injusta, etc”, indica.

Felipe Figueroa – The Clinic

Por último, te diría que a mí algo que todavía me cuesta mucho, pero sí me ha hecho más feliz, es hacer cosas que me traigan al presente. El futuro causa, a mí me causa una ansiedad terrible no saber si voy a tener la plata para, no sé, dar la vida que quiero a mi hijo, si es que me va a ir bien en la pega o no, si es que mi emprendimiento va a durar y el pasado lo único que me genera es melancolía y pena, lo que no pasó, lo que debió haber sido. Lo único que me saca de estos pensamientos es estar en el presente. Por ejemplo, estar en una conversación contigo, estar en mi podcast, no mirar mi celular durante una hora, la media hora de deporte que me regalo sagradamente todos los días, mi terapia que hago una vez cada 15 días, todas esas cosas me han ido ayudando muchísimo a seguir.

Javiera Quiroga y “Más que titulares”

La periodista ha realizado más de 100 entrevistas en su podcast “Más que titulares”, incluyendo a personajes como Juanes, Kika Silva, Mariana Derderian, Cristián Sánchez y más. Sobre su nacimiento asegura que tras la muerte de sus padres “me tomé mi licencia para sufrir y llorar. Un día dije ‘¿Qué puedo hacer con estos sentimientos negativos ahora para hacer algo que me haga bien?’. Ahí es cuando surgió la idea de hacer mi podcast y eso me llevó a todos los lugares que me ha llevado la vida últimamente”.

“Dije ‘ya, los sentimientos negativos me sirvieron un buen tiempo para tirarme para abajo y ahora los necesito como combustible para hacer otra cosa y que sea buena y que me haga bien y que me haga feliz y me saque de acá’. Soy creyente en las licencias para sufrir y pasarlo mal, pero tienen que tener fechas de término, tal como las licencias de médica“, agrega.

—Con respecto a tu podcast, allí constantemente estás hablando de dolor, de lo más íntimo de las personas, ¿Cuáles son los aprendizajes de este tipo de conversaciones?

—No hay una instancia o un entrevistado que no me deje absolutamente nada sobre la mesa. Habiendo dicho eso, obviamente hay unos que hacen clases magistrales y otros más piola. Son mis más grandes maestros. Todas estas personas que yo tengo sentadas al frente, de todas aprendo algo, pero hay cosas que por ejemplo… Bueno, yo soy mamá y nunca voy a entender la muerte de un hijo. A mi podcast vino Mariana Derderian y también vino gente como Paula Assler que perdió a dos hijas en un mismo accidente, con ella mirando. Otro ejemplo que me gusta mucho nombrar es el de Juanita Lira, quien murió y fue a mi podcast sabiendo que se iba a morir. Entonces lo que te pueden dejar sobre la mesa personas en ese tipo de circunstancias es demasiado valioso.

Mi podcast me ha ayudado muchísimo a separar lo verdaderamente importante de lo que no es importante. Te juro que me he dado cuenta que el segundo grupo, las cosas no importantes, son como el 99% de las cosas.

—¿Cómo se logra que la gente salga de ese vaso en el que se está ahogando y se de cuenta que hay un montón de cosas que no son importantes?

—Aquí hay varias cosas. Hay gente que se ríe como de los temas de salud mental, de ir a terapia y lo encuentro heavy. Yo sé que es un privilegio, yo sé que es un lujo, yo sé que sigue siendo caro, pero hay recursos en los municipios, los psicólogos gratuitos que hay en los municipios, en los colegios también hay recursos para los que son cuidadores, para orientar. Siempre hay instancias. Creo que hacerse cargo de uno mismo es muy importante. Somos todos niños rotos y somos todos niños heridos y tenemos que hacernos cargo de nuestras vidas. Eso es lo principal. Eso pasa por terapia, por conocerse, por revisar, que es algo muy doloroso y por eso mucha gente lo rehúye.

Dos, echarle mano de todo lo que te pueda servir a través de la lectura, que en muchos casos hay cosas gratuitas en Internet. Hoy día hablábamos de por qué se ha disparado el uso de fármacos y no es que la gente esté más loca, no es que haya más enfermedades mentales, es que la gente se está revisando y eso es muy bueno y se están tratando.

Felipe Figueroa – The Clinic

“¿Con quién te acuestas que te consigues tan buenas entrevistas?”

—Hace años te apodan ‘Barbie Periodista’, a primeras pensé que era casi un piropo pero en entrevistas contabas que era de manera peyorativa. ¿Por qué creer que hay gente que tiene la necesidad de tirar para abajo a otros?

A ellos, a los amigos que no se ponen felices por tus logros… A toda esa gente hay que cortarla, hay que eliminarla y sacarla de tu inmediatez porque solo te hacen daño. Yo creo que el que no se pone contento por una persona, por sus logros y tiene la necesidad de tildarla de algo o de denostarla o de quitarle mérito y quitarle piso porque les va bien o por la razón que sea. Creo que eso solamente habla de la persona rota que emite el juicio

En mis épocas de gloria del periodismo financiero, nunca me voy a olvidar cuando un hombre me tiró como en una talla y me dijo ‘¿Con quién te acuestas que te consigues tan buenas entrevistas? Porque es obvio que te dan entrevistas solo por ser bonita’. Yo no podía tener un mérito profesional, en ninguna parte se asomaba que me conseguía todo porque era movida, no era porque era inteligente sino porque era bonita y me la dieron. La forma en cómo sistemáticamente a mí me quitaron piso por mi carrera, olvídate lo que fue. Creo que eso solamente habla mal de esas personas.

Por suerte, no tengo que demostrarle nada a nadie porque todo lo que yo he hecho lo he hecho sola y a los lugares que he llegado, he llegado sola. Pero una persona con una personalidad un poquitito menos fuerte que la mía, o con un poquito menos de convicción, o con un poquitito menos de hambre y de sueños la matas.

—¿Cómo lo hiciste para enfrentar eso y decidir qué críticas escuchar y cuáles no?

—Lo encontré completamente esperable. Siempre dije, me van a tratar de invalidar toda la vida por distintas razones, por cómo me veo, por dónde nací, por quién es mi mamá, por cuál es mi apellido. Me van a tratar de invalidar siempre. Yo dije, tú fiel a tu objetivo, tu fiel con tu puntería alta, constante. Y yo te estoy contando una, o sea, si yo escribiera mi memoria de esos años, estaríamos escribiendo otro libro. Estaríamos exponiendo una cantidad de situaciones que bueno, yo creo que sí las podría creer siendo mujer, pero lamentablemente uno tiene que aguantar demasiadas cosas.

Para bien y para mal, soy súper, súper obstinada y también súper de objetivos. Entonces, yo iba como caballo de carrera. Si me tirabas una piedra o me tirabas la rienda, yo seguía corriendo, seguía galopando a la dirección que quería ir. Me afectaba y lloré mucho y muchas veces y decía ‘No quiero seguir en este ambiente, y por qué la gente dice estas cosas de mí?’ y después dije ‘La gente va a decir cosas de mí porque sí o porque no’.

El entrevistado favorito

—Está la Javiera que escribe libros, la que hace entrevistas, la que enseña economía ¿Pero cual de todas es tu favorita?

—La Javiera que entrevista. Hace poco se me acercó, cuando fui a Conce estaba en una feria y noté que una persona me miraba mucho. En algún momento se me acercó y me dijo ‘Me escapé del trabajo para venir a decirte que tu podcast me salvó la vida’. Ahí me contó que ella había perdido a su único hijo y que su bálsamo para transitar el duelo había sido mi podcast. Esos mensajes así me llegan todos los días.

Ayudar a sanar el alma es un trabajo demasiado grande creo yo y muy bonito y de mucha responsabilidad. Siempre me preguntan si tengo consciencia que soy compañía y salvación para muchos y por eso no paro. No hago temporadas, todas las semanas entrego contenido. Esa es una promesa. No he parado en dos años y no pararé nunca.

—¿Cómo eliges a tus entrevistados? ¿Tienen que cumplir con algún parámetro?

—Hay un parámetro que me los elimina. Siempre este podcast fue pensado desde los mensajes positivos que sumen, que aporten. Entonces gente funada, por el motivo que sea, siempre queda afuera. Gente con mensajes que la gente como que no quiera saber de ello, que les escriban cosas terribles en el Internet, yo prefiero no. Siempre me fijo que sean personas que tengan audiencias grandes, cosa que esto llegue a más lugares y se amplifiquen.

—¿Has entrevistado a Juanes, Edo Caroe y Daniela Castro entre otros? ¿Tienes algún entrevistado favorito?

—La de la Juanita Lira, pero por la razón que te dije. Ella sabía que se iba a morir y ese día fue heavy porque ella se vestía de muchos colores y yo hice un esfuerzo, porque yo no me he visto de colores, y fui con un chaleco rosado. Ella llegó de negro y de gris. Uno vive pensando que somos los más ocupados, los más importantes y no, te juro que las cosas que de verdad importan son tan pocas y vivimos en esta máquina y arriba de la pelota y pensando que todos para ayer y todo es urgente y  todos somos. La verdad es que no.

Fuente The Clinic

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