20 fallecidos, varios heridos, cientos de casas destruidas y mascotas con quemaduras fueron el saldo del incendio forestal que la madrugada del 18 de enero se descontroló y afectó a distintos sectores de las comunas de Penco y Lirquén en la región del Biobío.
Fueron varios los damnificados los que contaron que al intentar escapar de las llamas juntos a sus animales, éstos se descontrolaron y muchos de ellos salieron corriendo. Algunos de ellos siguen desaparecidos mientras que otros terminaron con lesiones, quemaduras o incluso están en un shock tal que se niegan a recibir alimentos.
Es en el marco de la ayuda al sector, que profesionales de la UC de Veterinaria fueron a la región para prestar ayuda. El académico de la Escuela de Medicina Veterinaria UC, Alonso Ségeur Lara, explicó a The Clinic que los animales necesitan asistencia médica, pero además hay otros que llegan sin sus tutores y sin información que permita encontrarlos. Es esta razón que se necesitan hogares temporales en donde se pueda dar la atención adecuada a los animales enfermos.
“Gente que se puede hacer cargo de una mascota de manera temporal. Que pueda brindarle todos sus tratamientos médicos, todos sus remedios, todas sus farmacoterapias en la casa, que pueda llevarlo a las curaciones como se le indiquen. Algunos requieren cirugía bajo anestesia, sedación, limpieza quirúrgica varias veces en la semana y por lo tanto esa es una gran necesidad, la necesidad de poder ayudar como hogar temporal, como tutor responsable, mientras no tenemos tutores todavía, o mientras los tutores están no disponibles para hacer esa labor”, detalló el veterinario.
Mascotas que se niegan a comer
—Personas en la zona aseguran que hay muchas mascoras en shock que incluso se niegan a comer
—La gran mayoría de los animales que llegan a la clínica llegan con algún nivel de shock o algún nivel de deshidratación muy importante. Con heridas, con sus vías aéreas afectadas, con patologías pulmonares y la fisiopatología del no comer es parte del conjunto de cosas de la constelación de signos que le ocurren animales, sobre todo a gatos, a perros también, a gatos tal vez más el que no quieren comer. Eso es una manifestación de que se sienten mal, por ende no comen y eso agrava todo el cuadro clínico. Por ejemplo, un animal quemado tiene mayores requerimientos nutricionales que un animal no quemado. Ellos necesitan comer muchas veces bastante más de lo que comen habitualmente y muchos no están comiendo nada, comen muy poco o comen forzadamente.
—¿Cuáles son las lesiones más frecuentes que están tratando en animales?
—Son varias, pero probablemente el conjunto de ellas son quemaduras, deshidrataciones, afecciones pulmonares, obviamente vías aéreas quemadas. Todos vienen con mucho dolor, con anorexia o hiporexia, no comen nada. No comen y no han comido hace varios días probablemente. Entonces es el soporte normal que estamos dando de hidratar obviamente a los animales, hacerle fluidoterapia, oxígenoterapia, evaluar clínicamente sus quemaduras, tanto internas como externas.
Todos ellos vienen con indicadores de dolor muy altos y eso hace que no coman y eso hace que otras cosas, y por lo tanto para que coman hay que bajar el dolor rápido.
“Cada día podemos dejar un promedio de 100 pacientes”
—¿Hay un catastro que permita tener claridad sobre la cantidad de mascotas afectadas?
—No creo que haya un catastro de afectación animal. Creo que es difícil y con los días tal vez se tenga más claridad. Siempre hay un estimado. Evidentemente animales de fauna silvestre no hay cómo medir ese impacto, se estima muchas veces por la superficie afectada y más o menos cuántas especies viven ahí y cuántas cantidades de acuerdo a los censos. Desde el punto de vista de los animales, a lo menos que nosotros atendimos, tampoco está esa catastro porque muchos de los animales escapan, evidentemente un gato por ejemplo, escapa y después vuelve cinco días después, ocho días después.
Es por eso que muchas veces la atención veterinaria, a diferencia probablemente de la atención humana en una catástrofe, que llegan todos el mismo día, en el caso animales van llegando a los cinco, seis, siete, ocho, diez días, porque son animales que se han ido logrando capturar o que vuelven a lo que era su casa y alguien lo logra agarrar una semana después. Ese animal claro, entra recién una atención hospitalaria siete días después del incendio y probablemente no ha comido muchos días y tiene mucho dolor por muchos días. Entonces claro, el catastro de alguna manera nosotros tenemos por ejemplo, estamos hablando del orden de 100 pacientes diarios, 117 pacientes, 98 pacientes cada día. Podemos dejar un promedio de 100 pacientes diarios.
—¿Qué recomendaciones hacen a las personas que encuentren animales heridos o desorientados?
—Si hay personas que encuentran animales heridos o desorientados, la recomendación es que si pueden tomarlos, capturarlos de manera segura. Obviamente sin que ellos se vean afectados, que lo hagan y que lo lleven a algún centro veterinario. En toda la comuna de Penco, en la plaza de Penco, está un hospital de campaña funcionando y hay clínicas móviles funcionando en distintos lugares. Hay a lo menos seis o siete lugares diferentes que son de otros municipios normalmente, que han ido de muchos de la Región Metropolitana. Entonces están instaladas clínicas móviles y el llamado es que lleven a esas mascotas.
Los profesionales que están ahí van a dar la primera intervención o van a derivar el hospital de Campaña Penco, que tiene mayor nivel de resolutividad y por ende puede hacer cosas más avanzadas. La gente más que tratar de darle comida, seguramente no van a comer porque les duele mucho, la idea es que traten de capturarlo y llevarlo a una clínica veterinaria.
“Se necesita más apoyo en especialidades médico veterinarias”
—¿Con qué recursos cuentan hoy y qué es lo que más falta en terreno?
—A nivel de alimentación, fármacos, recursos médicos, hay. A lo menos los lugares que nosotros trabajamos en el hospital de Penco. Yo diría que no se requiere por ahora más apoyo desde esa perspectiva. La perspectiva que yo creo que se necesita más apoyo es en especialidades médico veterinarias. Cuando llegamos a instalarnos aumentamos bastante la resolutividad del hospital, porque no había imagenología. Nosotros llevamos ecógrafo y una profesional especialista.
Creo que faltan especialidades clínicas para atender. Faltan veterinarios y que vengan con un nivel de resolutividad mayor. En este minuto se necesita más capacidad anestésica y quirúrgica para tratar en el lugar. No derivar tanto y dar mayor resolución en el hospital de Penco. Eso agiliza también el tránsito, el transporte, la reubicación posterior, enviar animales para todos lados, todo eso también es complejo.

Fuente: The Clinic











