Solo basta con escribir “casquete a crochet” en YouTube y se despliegan más de un centenar de tutoriales del gorro de moda. Los hay con lentejuelas, más cerrados y otros con puntos más abiertos como red, todo depende del gusto del consumidor.
Se trata de un tipo de gorro redondeado que llega, generalmente, hasta el borde de las orejas. Es tejido a crochet, donde los puntos van desde el centro hacia afuera con aumentos para ir creando una especie de cúpula por sobre la coronilla. Como todo producto de moda, tampoco es inusual encontrarlos en puntos del comercio informal, en algunas tiendas especializadas en tejidos o en ferias de artesanías.
Hace pocos meses la tienda Revesderecho llevó adelante una campaña con la Fundación Oncológica en donde comercializaron el patrón para tejer un casquete, donde todo lo recaudado se fue a la fundación. Andrea Candia, gerente comercial de Revesderecho, explicó a The Clinic que “este año tuvimos una participación récord con la Campaña Tejamos Conciencia con más de 6.300 personas descargando y tejiendo el patrón del casquete para apoyar a la Fundación Oncológica”.

El boom del casquete
Candia también fue la encargada de escribir el patrón de la campaña. Sobre el casquete señaló que “si bien esta prenda fue un boom de moda en los años 20 y 70, hoy vuelve con más fuerza que nunca como complemento perfecto para todos los looks, sobre todo el boho chic y vintage. Lo mejor de todo, es que hoy lo puedes tejer y adaptarlo a tu propio estilo”.
Con respecto al proceso de crear el patrón, Candia detalla que “dado que fue pensado principalmente como una prenda para mujeres que están pasando por tratamiento de quimioterapia, era muy importante buscar un hilado suave. Que se sintiera muy cómodo al momento de usarlo, que también protegiera y que además se viera como un lindo complemento que aportara en el sentido de sentirnos bonitas y seguras”.
Hay que tener en cuenta que el casquete sirve principalmente como un complemento de moda para añadir textura y un toque casual a un atuendo de verano o primavera. Medios españoles lo han definido como el accesorio preferido “de las novias más estilosas”.
“Los casquetes de crochet aparecieron en primera plana de las tendencias como una de las opciones más originales y frescas, saltando del street style a los eventos de etiqueta. En principio, conquistó el corazón de las invitadas afines al estilo bohemio y desenfadado y, con el tiempo, aunque ya los habíamos visto en distintos formatos, fueron conquistando también a muchas novias que huían de los cánones nupciales más tradicionales”, destaca el medio Hola!.
¿La nueva era de las tejedoras?
Desde Revesderecho comentaron que “sin duda el encierro durante la pandemia dio lugar a buscar otras formas de esparcimiento, fue ahí donde tomó más fuerza la importancia de realizar manualidades. En nuestro caso, muchas personas se animaron a aprender a tejer, bordar y a experimentar otras manualidades con hilados. Lo mejor de esto es que lo incorporaron a sus vidas no solo como un hobbie, sino que como una forma de vida que se mantiene hasta hoy más allá del peak de la pandemia“.
“Hemos desarrollado un robusto calendario de talleres donde todas las semanas hay técnicas para aprender o perfeccionarse. Están orientados para todo tipo de personas, adultos, jóvenes, principiantes y expertos. Todos pueden hacer manualidades”. Dichos talleres se pueden agendar en la web de la tienda.

De lanas y otros patrones
Pavli comenzó en 2024 compartiendo en sus redes sociales contenido relacionado al tejido, pero no fue hasta finales de ese año que comenzó a ser más constante “con la finalidad que en algún momento quería monetizar el contenido o bien poder vivir de dar talleres, que es lo que hago ahora o hacer patrones. Nunca fue una finalidad para mí el vender tejidos, como que siempre estuve enfocada en que mi público objetivo fueran otras tejedoras, no gente que compra tejidos”.
Se la puede encontrar muy activa en su cuenta de Instagram además de su cuenta en Youtube, donde tiene algunos patrones gratuitos en donde explica paso a paso cómo realizar los proyectos. En relación a eso, señala que “normalmente el contenido está relacionado a lo que yo veo que la gente me pide más y lo que la gente le gusta. Normalmente ha sido más tejer algo para mí, que yo tengo ganas de tejer y cuando veo que a la gente le gusta y tiene ganas de aprenderlo he hecho los tutoriales”.
“Mi tutorial más popular fue de un porta botellas y en segundo lugar está el de la técnica de Planned Pooling. De hecho, por el interés que hubo en ese tutorial, es que comencé a realizar los talleres para poder enseñarlo más en profundidad”, comenta.
También apunta que la experiencia de hacer talleres le ha resultado muy enriquecedora y “creo que es algo que no preví cuando comencé a hacerlos. Pero está ocurriendo mucho que siento que estoy aprendiendo mucho durante cada taller. Una cree que es una la que va a enseñar a las personas, pero yo me quedo con tremendos aprendizajes también“.
“Valoro mucho el contacto directo con las personas porque, antes de empezar con los talleres, mi contacto era solo virtual con mi comunidad. En los talleres me he encontrado con mucha gente que se siente muy identificada con mi comunidad y se genera una conexión súper bonita cuando nos vemos en vivo y nos podemos mirar a los ojos”, acota.
Fuente: The Clinic











