Nuevamente se volvió a viralizar una restrictiva y peligrosa dieta, la que puede incluso provocar trastornos alimenticios en las personas. Se trata de la “Dieta de las Princesas Disney”, la cual se basa en los personajes de las películas animadas.
En concreto, consta de una cantidad de días en donde la persona se somete a la alimentación dependiendo de la princesa en cuestión. Por ejemplo, el día de Blancanieves solo se pueden comer manzanas, en el día de Ariel solo se puede beber agua, en el día de la Bella Durmiente (Aurora) se puede comer lo que sea pero solo en tres bocados y con Elsa solo puede ser agua y hielo, entre otras princesas.
La académica de la Escuela de Nutrición de la Universidad Mayor, Cecilia Sepúlveda, señaló a The Clinic que “dado que se trata de dietas restrictivas y completamente desbalanceadas, es esperable la aparición de efectos adversos como hipoglicemias, hipotensión, deshidratación, cefaleas, cambios de ánimo, falta de energía, alteraciones del sueño y disminución de la concentración“.
“Con el tiempo, pueden presentarse consecuencias más graves. Tales como pérdida de masa muscular, debilitamiento del sistema inmune, disminución de la libido, caída del cabello, alteraciones en la piel, problemas en la circulación sanguínea, dificultad para regular la temperatura corporal, además de incrementar el riesgo de desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria. En el caso de las mujeres, estas dietas pueden provocar amenorrea (ausencia de menstruación)”, advierte.
Los peligros de la Dieta de las Princesas Disney
Sepúlveda advierte que “este tipo de dietas de moda representa un riesgo significativo, ya que puede actuar como gatillante de un trastorno de la conducta alimentaria (TCA). En el caso de niños y adolescentes, que aún se encuentran en etapa de crecimiento, estas prácticas pueden detener dicho proceso y provocar desnutrición aguda, independientemente del peso corporal que presente la persona”.
“La palabra dieta, ya induce un cambio de patrón alimentario, sólo eso es un riesgo. Cualquier dieta puede ser gatillante de trastorno de conducta, sobre todo aquellas que restringen la alimentación, y que está dirigidas a la pérdida de peso rápida”, recalca la profesional.
Consultada sobre cómo detectar cuando una persona está desarrollando un trastorno alimenticio, la académica sostiene que “se pueden observar señales como el miedo a consumir cualquier alimento que no esté incluido en la ‘dieta’ o la negativa a incorporar alimentos percibidos como ‘altos en calorías’. También es frecuente la exclusión de grupos completos de alimentos, siendo los más rechazados los carbohidratos y las grasas”.
Existen además conductas que constituyen ‘banderas rojas’, tales como:
- Ir al baño inmediatamente después de comer.
- Uso de laxantes.
- Restos de comida encontrados en el baño, basureros o escondidos en la habitación.
- Evitar comer en familia o participar en eventos sociales donde haya comida.
- Pesarse constantemente o medirse partes del cuerpo.
- Usar ropa más holgada o evitar prendas que antes sí utilizaba.
Los peligros de las redes sociales
Sobre la responsabilidad de las redes sociales a la hora de fomentar este tipo de dietas, la académica señaló que “abundan los falsos gurús que promueven dietas milagrosas basadas únicamente en su experiencia personal, e incluso ofrecen la venta de suplementos. Esto resulta especialmente peligroso cuando estas personas cuentan con una gran cantidad de seguidores que confían en sus recomendaciones sin cuestionarlas“.
“El problema se agrava porque estos mensajes pueden llegar a cientos de miles de personas, quienes los asumen como verdaderos y creen que dichas dietas son ‘saludables’ simplemente porque un influencer las practica, sin que exista evidencia científica que respalde su seguridad. Esta situación constituye un riesgo significativo, que podría considerarse un problema de salud pública”, añadió.
Fuente: The Clinic











