Un dolor leve o punzante en la parte baja del abdomen, una pequeña alza de la temperatura corporal o aumento de la libido. Esos son algunos de los cambios que puede experimentar una mujer durante el periodo de ovulación.
Dicho periodo ocurre cuando el ovario libera un óvulo listo para ser fecundado. Dicha instancia marca los días de mayor fertilidad. El Dr. David Vantman, especialista en Medicina Reproductiva de la Clínica CER, explicó a The Clinic que “los signos más fiables de ovulación combinan síntomas subjetivos (dolor, cambios en la libido, sensibilidad mamaria) con parámetros objetivos (moco cervical, temperatura basal y posición del cuello uterino)”.
“Diversos estudios científicos han demostrado que la libido femenina tiende a aumentar durante el período periovulatorio del ciclo menstrual. Este fenómeno se explica por la interacción hormonal, conductual y neurobiológica que ocurre en torno a la ovulación”, plantea.
¿Aumenta la libido durante la ovulación?
Vantman detalla que “durante la fase folicular tardía se produce un aumento significativo del estradiol, acompañado de una baja concentración de progesterona. Este perfil hormonal se asocia a una mayor activación del sistema dopaminérgico, lo cual incrementa la motivación sexual y la respuesta de placer. El estradiol estimula áreas cerebrales como el núcleo accumbens y el hipotálamo, relacionadas con el deseo sexual”.
“La evidencia conductual también respalda este efecto. Diversos estudios con autoinformes diarios han observado que las mujeres reportan un incremento del deseo sexual, mayor frecuencia de actividad sexual y mayor atracción hacia potenciales parejas durante el período fértil. Estos hallazgos son consistentes con la hipótesis evolutiva que plantea que el aumento de la libido en el período fértil favorece la probabilidad de fecundación”, añade.
También recalca que “la evidencia endocrina, conductual y neurobiológica converge en señalar que el aumento de la libido femenina durante la ovulación es un fenómeno biológicamente adaptativo, impulsado principalmente por el pico de estradiol y la modulación del sistema de recompensa cerebral. Comprender estos mecanismos permite una mejor interpretación clínica de la sexualidad femenina y su variabilidad cíclica”.
Los principales cambios durante la ovulación
El especialista indica que el reconocer los patrones de cambio del cuerpo permite “identificar los días fértiles y optimizar el manejo clínico o la planificación natural”. Asimismo, comenta que durante la ovulación, los estrógenos aumentan y provocan modificaciones características en el moco cervical:
- Mayor cantidad de flujo vaginal
- Aspecto más transparente y elástico, similar a la clara de huevo cruda
- Sensación de humedad o lubricación en la vulva
- La temperatura basal (medida al despertar, antes de levantarse) aumenta entre 0.3 y 0.5 °C después de la ovulación, debido al efecto termogénico de la progesterona.
Asimismo, asevera que “algunas mujeres refieren un dolor leve o punzante en la parte baja del abdomen, generalmente unilateral (en el lado del ovario que está ovulando)”. Algunas mujeres también experimentan tensión o sensibilidad en las mamas por la elevación de estrógenos y, en menor grado, progesterona.
Fuente: The Clinic











